Guías de ahorro
Precio tachado: cómo saber si la rebaja es real con la regla de los 30 días
Desde el 28 de mayo de 2022, cuando una tienda anuncia una rebaja en España, el precio tachado tiene que ser el más bajo que ese mismo producto tuvo en esa tienda durante los 30 días anteriores. No vale el precio de lanzamiento de hace un año ni un PVP recomendado que nadie llegó a cobrar. Esa es la teoría. En la práctica seguimos viendo "−60 %" que, mirados con calma, se quedan en un 8 %.
Qué dice exactamente la norma
La regla está en el artículo 20 de la Ley 7/1996, de Ordenación del Comercio Minorista, en la redacción que le dio el Real Decreto-ley 24/2021. Cuando se anuncia una reducción de precio, hay que mostrar el precio anterior junto al reducido, y ese precio anterior es el menor aplicado sobre productos idénticos en los treinta días precedentes.
Tres matices que cambian mucho la lectura:
- Productos idénticos. Mismo modelo, misma capacidad y misma versión. Un móvil de 128 GB no sirve de referencia para el de 256 GB.
- La referencia es la propia tienda. Cuenta lo que cobró ese vendedor, no lo que cuesta en otra web. Que en otro sitio esté más barato no convierte la rebaja en ilegal; solo la hace mala.
- Solo afecta a los anuncios de rebaja. Si la tienda pone un precio sin tachar nada ni hablar de descuento, no hay precio anterior que controlar.
Hay una excepción pensada para no tirar comida: las rebajas de productos cercanos a su fecha de caducidad no cuentan para ese cálculo.
El truco que sobrevive a la ley: subir antes de bajar
Con la regla de los 30 días, el descuento inflado ya no se fabrica inventando un precio de referencia, sino moviendo el precio real. El patrón típico antes de una campaña grande es este:
- Un producto está a 79 € durante meses.
- Unas seis semanas antes de la campaña sube a 119 €.
- Pasado más de un mes a ese precio, "baja" a 84 € con un −29 % bien visible.
El precio tachado es, literalmente, el más bajo de los últimos 30 días. Y aun así pagas 5 € más que en verano. Otra cosa es que una autoridad de consumo lo considere una práctica engañosa, algo que se valora caso por caso; a ti, como comprador, lo que te interesa es no picar.
Cómo comprobarlo en dos minutos
Es lo mismo que hacemos antes de publicar una oferta en los canales, y sirve para cualquier compra:
- Mira un historial largo, no de un mes. Las webs y extensiones de seguimiento de precios enseñan la curva de tres, seis o doce meses. Si hay un pico justo antes de la bajada, ya sabes lo que ha pasado.
- Compara con dos o tres tiendas grandes. Si el "−40 %" deja el producto al mismo precio que otra tienda sin descuento, no es un chollo: es el precio de mercado.
- Fíjate en quién vende. En los marketplaces, el mismo producto puede venderlo la plataforma o un tercero, y cambian la garantía, el plazo y a veces la procedencia.
- Suma envío y revisa la versión. Hay rebajas que desaparecen con los gastos de envío, y modelos "de campaña" con una letra más en el nombre y menos memoria.
Porcentajes que confunden sin mentir
Hay ofertas que cumplen la norma y aun así hacen creer otra cosa:
| Oferta | Lo que parece | Lo que es |
|---|---|---|
| "Hasta −70 %" | Todo al 70 % | Algún artículo a ese porcentaje; el resto, bastante menos |
| "2.ª unidad al 50 %" | Mitad de precio | Un 25 % sobre el total, y solo si necesitas dos |
| "3x2" | Un tercio menos | Un 33 % si los tres productos cuestan lo mismo; si no, menos |
| "Precio con cupón" | Precio final | Solo si el cupón sigue activo y te deja aplicarlo |
La del "segunda unidad al 50 %" es la cuenta que más gente hace mal: pagas una vez y media el precio por dos unidades, así que cada una sale un 25 % más barata. Si solo necesitabas una, el ahorro es cero.
Si el descuento es falso
Si ves un precio tachado que esa tienda no ha cobrado en el último mes:
- Haz capturas con fecha de la oferta y, si puedes, del historial de precios.
- Reclama por escrito a la tienda. Muchas lo corrigen rápido cuando el cliente sabe lo que pide.
- Presenta la reclamación en la oficina de consumo de tu comunidad autónoma o en la OMIC de tu ayuntamiento, que son quienes vigilan estas prácticas.
Siendo sinceros: si todavía no has comprado, lo más rentable es no comprar ahí. La reclamación sirve para que no se repita; tu ahorro está en el historial de precios.
Cuándo no merece tanta comprobación
No todo pide diez minutos de investigación. En compras pequeñas o en productos que compras siempre (café, pañales, detergente) basta con conocer tu precio habitual. Donde sí compensa es en tecnología, electrodomésticos y cualquier cosa de más de 100 €, que es justo donde más se juega con el precio de referencia. En los canales de tecnología y de hogar intentamos indicar el precio reciente para que no tengas que buscarlo tú.